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Antipoesía & Antilengua

El pasado 5 de septiembre hubo en Madrid una celebración literaria de lo ‘antitodo.’ Junto al madrileño (y egipcio) Templo de Debod, se celebró la antipoesía, la antilengua, la antieditorial y casi, si apuramos, la antilectura. Nos explicamos. El 5 de septiembre el gran poeta chileno Nicanor Parra, ese gran malabarista del lenguaje y creador de la antipoesía, cumplía 100 años. Ese mismo día la recién fundada editorial anglo-hispana Girasol Press celebró su lanzamiento con una pequeña lectura en el Templo de Debod y, como no podía ser de otra manera, se homenajeó al antipoeta.

El propio Nicanor Parra explicó una vez que ‘un antipoema no es otra cosa que un parlamento dramático, y un parlamento dramático, habría que agregar, es un verso blanco shakespereano.’ De esta forma tan rotunda, el chileno ponía en contacto ese género post-moderno en español que él había creado, la antipoesía, con la más clásica poesía en inglés, los versos de Shakespeare. No sorprende por tanto que Nicanor Parra sea una especie de musa para Girasol Press. Sus experimentos lingüísticos y sus traducciones conscientes y radicales del inglés al español han inspirado a los creadores de esta pequeña editorial que busca explorar los límites del lenguaje, y especialmente de dos de los idiomas más hablados del mundo, el español y el inglés.

Con Nicanor Parra como homenajeado y como musa, la lectura que organizó Girasol Press no podía ser una lectura al uso: tenía que ser una antilectura. Casi todos los presentes en el evento, poetas o no, ingleses y españoles, de pie o sentados, participaron de alguna manera, bebiendo cervezas baratas, charlando, y leyendo lo que se les ofrecía. Primero fue el turno de Nicanor, que para algo cumplía 100 años. Se leyeron tres poemas suyos en español, ‘Cambios de nombre’, ‘El obrero textil (Balada inglesa)’ y el mítico ‘Siete trabajos voluntario y un acto sedicioso’, y sus correspondientes traducciones en inglés. Las traducciones, inéditas, fueron leídas por su autora, Annie Mcdermott, que lleva ya años dedicada a los placeres del lenguaje. Después de Parra tocaba presentar los dos primeros panfletos de Girasol Press. El poeta inglés Dan Eltringham leyó extractos de su Mystics, una selección de ‘des-traducciones’ en inglés de los místicos españoles. Y por último, hasta seis personas colaboraron en la lectura de Undialogues, del mexicano Gerónimo Sarmiento Cruz, un experimento de ‘des-comunicación’ dialógica entre el español y el inglés.

Ese 5 de septiembre el español y el inglés dejaron de ser lenguas ya establecidas durante unas pocas horas para convertirse en un nuevo lenguaje, con el que experimentar, y que escuchar. Poco a poco, todos los participantes de este antievento, de una manera insconsciente, comenzaron a desacostumbrarse a su lengua, siguiendo los dictados de la otra musa de Girasol Press, Juan Goytisolo, que en Juan sin tierra afirmaba ‘si en lo futuro escribes, será en otra lengua.’ Pero esta ya es otra historia. De momento nos quedamos con ese 5 de septiembre, y con esa pequeña celebración de la antipoesía y de la antilengua que españoles e ingleses celebraron en un templo egipcio de Madrid.

 

Leire Barrera Medrano